martes, 25 de mayo de 2010

USURUGAI EPILOGO III







Toshiro miraba a la kitsune atónito...tenía q hacer algo pero el miedo lo atenazaba...no era la primera vez q una compañera caía en la fortaleza de Usurugai, ni la primera vez q se enfrentaba a Lord Donthor.
Nunca se atrevió a contar como hace años, la primera vez q la matrona Nezumi lo envió por la espada, lo intentó realmente. Y no lo hizo sólo, SENSUIKO, su compañera y amante, lo acompañó en la aventura. Llegaron hasta los jardines de la fortaleza de Usurugai y allí Donthor los encontró...plantaron batalla pero era un oponente temible, con una sola palabra de su boca, la guerrera cayó muerta delante de sus ojos...Toshiro aterrado huyó del castillo y de Takenuma, con la esperanza de no volver nunca más a ese maldito paraje.
Pero eso fue entonces, ahora tenía q hacer algo, de repente recordó como había "despistado" de la mochila del enano un vial de curación encontrado por éste en el Pasillo de Hielo.
Salió reptando por el barrizal hasta la arquera, estaba inerte y el color había abandonado su característica naríz rojiza, le lebantó la nuca y vertió el contenido del vial.

Thorson recobró el conocimiento de repente, la armadura de escamas de okikage a duras penas había aguantado la b0la de fuego, las finchas estaban quemadas y el peto se había fundido con la carne del enano, el dolor era insoportable...ese mismo dolor lo llevó donde él quería llegar, a esa parte de su alma salvaje y sin control, a esa ira brutal q lo convertía en un guerrero sin alma indestructible...solo eso podía salvarlo, solo eso podría salvarlos a todos.

Riku estaba más allá del agotamiento, retrocedía mientras sus proyectiles mágicos se estrellaban contra el caballero de la muerte saltando trozos de hueso y metal, pero apenas frenando su avance hacia él...consumió su magia hasta el límite de su cuerpo y aún más, hasta q sus piernas se doblaron y cayó al suelo en cuclillas sujeto unicamente por su bastón. Lord Donthor se acercó a él como un gigante y dispuso a obishuan apuntando a su corazón, entonces un gutural grito hendió el aire y acto seguido una sombra se abalanzó contra el no muerto derribándolo y arrastrándolo hasta el puente de nuevo. Después de rodar, y aún tumbados, el enano se incorporó encima del caballero y empezó a darle cabezazos yelmo contra yelmo...uno, dos, tres...el enano embestia con una furia q no era de este mundo.

El mundo se había vuelto carmesí a su alrededor, Dhamon se lebantó sin esfuerzo, notaba como la escama de dragón se adhería dolorosamente a su pecho, enterrándose un poco más...sus ojos se volvieron rojo fuego y sus músculos se abultaron bajo el camisote q llebava debajo de la destrozada armadura. Como un autómata caminó hacía el puente arrastrando la punta de su espada... allí vió como el enano chocaba repetidamente su cabeza contra el caballero muerto, hasta q éste le puso una mano en la carne expuesta de su pierna y de repente paró. Un humo grisaceo empezó a salir de los ojos del enano y empezó a convulsionar.
Ajeno al dolor de su compañero, el paladín seguía avanzando lentamente hacia su objetivo, poco a poco elevó su espada, la espada de la tierra, y empezó a entonar la voz de mando q la convertiría en un arma de proporciones gigantescas.
Una flecha silbó en el aire, Miko apenas recuperada, se había arrastrado hasta el borde del puente y había conseguido lanzar su última flecha, ésta se clavó en la mano de Lord Donthor dando a Toshiro la oportunidad q necesitaba, esprintó por el puente hasta el enano y lo arrancó de las garras de la muerte de un empellón un segundo antes de que un tajo de toneladas de acero impactaran contra Lord Donthor.
Una inmensa nube de polvo lo ocultó todo, se oía el chapotear de las piedras cayendo al cieno. El puente había cedido creando una cuesta abajo q llevaba al centro del cenagal.
La nube se fue disipando y empezó a dibujarse la figura del paladín, y detrás la inmensa empuñadura de la espada de la tierra, el descomunal golpe había semitraspasado el puente y la punta de la titánica espada se hundía en diagonal en las orillas del rio de barro.

Riku observaba la escena desde el camino de piedra, habían vencido, nada podría sobrevivir a semejante poder...un parpadeo de ojos y fue entonces cuando los vió, cientos de guerreros samurai aparecieron detrás del puente y detrás de ellos cientos de arqueros lebantaban sus arcos con flechas en llamas...eran el ejército de Lord Donthor, sin duda venían a vengar la destrucción de su señor. Estaba demasiado agotado hasta para asustarse...lo q si q hizo fue sorprenderse cuando la enorme espada se movió, y al momento volvió a moverse, y de seguido la gigantesca espada se elevó y cayó a un lado con un pesado estruendo.
De entre los cascotes surgió la figura de Lord Donthor, su armadura estaba destrozada, su peto estaba unido con su espalda y el casco había desaparecido; al incorporarse Riku vió como su brazo y su pierna izquierdas colgaban casi inertes. Pero lo q más le sorprendió fue su rostro, era un craneo más, cuatro pelos seguían prendidos en los restos de cuero cabelludo y por lo demás no tenía quijada. Lebantó una mano en dirección a su ejército de ultratumba y los arqueros bajaron los arcos.
-nunca me enfrenté a guerreros de tal valía.-dijo el funesto caballero con su voz sepulcral.
-aún estais en las filas de los vivos, servidme en una alianza y nadie morirá éste día.- como respuesta el paladín cayo de bruces contra el suelo incosciente lebantando una polvareda.

Riku era al único al que podía dirigirse el caballero de la muerte, Toshiro mantenía una presa sobre el enano q continuaba en berserk con riesgo para su vida (y para la vida del resto), Miko estaba sentada contra el puente demasiado herida para hablar y el paladìn estaba tendido cuan largo era en el suelo frente al no muerto.
Así q el hechicero se incorporó trabajosamente apoyado en su cayado y respondió:
-Habladme de esa alianza.-

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